Miércoles, 4 de agosto de 2021

El culto a San Pascualito

El santo a pesar de pertenecer a un culto ortodoxo y estar ajeno al canon católico, tiene fieles seguidores, no solo en su barrio, sino que ha llegado a tener adeptos en otras ciudades del país, siendo ya un icono de la ciudad.


Por rotativoenlinea.com

3 de junio de 2021 Actualizado a las 10:06:28

Primera de dos partes 

 

Emmanuel Grajales / rotativoenlinea.com 

Historia del culto y sus antecedentes

En Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, del 14 al 17 de mayo se celebra a un santo muy peculiar: San Pascualito, dicho patrono es emblemático, conforma el folclor de los mitos y leyendas en la ciudad capital.

Este personaje popular, se le caracteriza por llevar un carretón o carreta arrastrado por bueyes, su paso y rechinar en las calles del centro, augura el fallecimiento de un familiar o vecino, siendo su figura parte de los espantos locales en la región.

El santo se puede considerar un sincretismo entre el barquero Caronte de la mitología griega, la Santa Muerte y San Pascual Bailón; figuras míticas encargadas de transportar las almas al más allá.

La leyenda de San Pascualito

Según el historiador Ricardo Rincón Hernández para Rotativo en Línea, la vida de San Pascual Bailón (luego conocido por San Pascualito Rey) sirvió de inspiración en la región zoque, de acuerdo a las costumbres y tradiciones de la localidad, el fraile franciscano en palabras del historiador, se encargaba de dar los santos oleos a las personas moribundas y era caritativo con los familiares de los difuntos.

Existe la creencia de que en la iglesia se encuentran los restos de San Pascualito y la carreta característica, donde recorre las calles con un ruido peculiar en sus ruedas, anunciando su llegada, los propios tuxtlecos aseveran que tras oír eso, no se deben asomar, porque podrían ser llevados por él.

Además, dentro de esa leyenda, las personas afirman que quienes se asomaban o llegaban a ver la carreta, se les entregaba un cirio blanco, lo cual es una condena, pues serían llevados por ese “espanto local”.

El santo a pesar de pertenecer a un culto ortodoxo y estar ajeno al canon católico, tiene fieles seguidores, no solo en su barrio, sino que ha llegado a tener adeptos en otras ciudades del país, siendo ya un icono de la ciudad.

Orígenes del Santo y la leyenda

La leyenda deviene de San Pascual Bailón: quien fue un fraile franciscano, nació el 17 de mayo de 1540, en Torre Hermosa de Aragón, España y muere el 17 de mayo de 1592 en Villarreal, Castellón, España. Su vida fue ejemplar, se le atribuye como patrono de las obras, asociaciones y congresos eucarísticos, así también santifica la cocina y repostería.

Debido a sus obras, fue beatificado en 1618 y lo canonizaron en 1690. Entre esos años, en 1650 se dio una peste en la Capitanía General de Guatemala (hoy lo conforma Chiapas y el país vecino del sur Guatemala), dicha enfermedad se identificó como “tifo exantemático”, es importante destacar que la epidemia asoló a las zonas donde la labor misionera estaba encomendada a la orden franciscana del recién beatificado.

Lo anterior es referenciado por el antropólogo guatemalteco Carlos Navarrete, en su libro “San Pascualito Rey y el culto a la muerte” (1982), quien retoma la hipótesis del historiador y arqueólogo Luis Luján (1967): él plantea el sincretismo de una deidad prehispánica relacionada con la Muerte y el santo mencionado de Villarreal, España, muy importante en el cantoral católico.

Nacimiento del culto

En los años de la peste, el propio Carlos Navarrete destaca una crónica de un indígena que aseveró tener visiones de San Pascual Bailón, informando de la petición del supuesto santo a las autoridades y miembros de la comunidad, esto dio pie a la propagación del culto, por medio de la cosmovisión de la población originaria, la imagen de la muerte fue asociada con San Pascual Bailón, para convertirse en San Pascualito Rey, el santo de la “buena” muerte.         Para el siglo XVIII el santo era conocido por lo menos en San Cristóbal de las Casas. Este culto siguió en Chiapas, pero de acuerdo al folclor de la zona zoque obtuvo un culto peculiar.