Tras el náufrago silvestre
Hipólito PS. / rotativoenlinea.com
De tu historia,
Que pintan de famélica,
Quisiera hallar tu lozanía.
Y llevar por los páramos de ensueño;
Tus sueños.
Semilla de frentes que olvidaron
El horizonte que es contrario,
A lo que vemos cabeza abajo,
Infinito.
Sabíamos que éramos descendientes
De los que vivían en mutuo acuerdo
De dar y recibir.
En esa fuente inagotable de vida
Que da, y da, y da.
Y somos nosotros, los limitados,
Los adueñado de esa fuentes,
Los tiranos que buscamos
En el frío del abismo de nosotros,
Hallar el seno de esa fuente
Para querer hacerla nuestra.
Y huir a donde nadie pueda alcanzarlos
Y huir a donde esa fuente de seca
O secar la fuente, huyendo.
En el firmamento
De las tibias tardes
Que hacen que los suspiros
Lleven mensajes
A destinos inciertos;
Junto al diáfano crepúsculo
De todos los males
Del pasado
Germinando.
Arrópame, Madre Tierra,
Y que mis raíces sean hoy
Más fuertes que nunca
Para tu causa.


