Miércoles7 de diciembre de 2022

“Bienvenido Conde Drácula” es una de las obras más icónicas del teatro en Chiapas

La obra cumple 35 años de su primera presentación y se montó en escena de manera póstuma sin su creadora.


Por rotativoenlinea.com

5 de septiembre de 2022 Actualizado a las 09:09:46

Emmanuel Grajales / rotativoenlinea.com

El pasado 2 y 3 de septiembre se presentó la obra “Bienvenido Conde Drácula” de Dolores Montoya, con dos funciones en cada día, y para el gusto del público se contará con una función especial para el día 9 del mismo mes a las 7:00 p.m. Estas presentaciones tienen dos finalidades, rendir un homenaje póstumo a su creadora, quien falleció a principios de abril de este año y conmemorar los 35 años de su primera presentación.

La obra en cuestión ya es icónica entre el público chiapaneco y se presentó por primera vez en agosto de 1987 en el Centro Cultural y Deportivo del ISSTECH, desde ese momento aquellos modismos, regionalismos y discursos propiamente chiapanecos, que eran denostados por académicos y expertos por ser “vulgares”, cobraron relevancia y representaba aspectos lingüísticos y culturales de sus habitantes.

De cierta manera, la obra tiene como función contrastar a través de sus diálogos el choque cultural, entre una cultura local y las convencionalidades del foráneo o extranjero; si vemos en retrospectiva y tomamos en cuenta la recepción, Dolores Montoya anticipó los estragos de la globalización en el folclor de un pueblo.

Para comprender parte de la esencia de esta obra, Benjamín Gordillo, quien fue uno de los miembros fundadores de Calmecac (grupo de teatro formado por Montoya en los 80s) y parte del elenco original de la primera presentación, en entrevista exclusiva para Rotativo en Línea, explica como ha sido la recepción de la obra en el público.

En primera instancia, describe las primeras apreciaciones que el público hizo cuando se presentaron en 1987, con un escenario más reducido, pero con plena interacción con los demás personajes de la pieza teatral. Además, esclarece que con el pasar de los años el guion se ha transformado, ya sea por el acontecer político-social-cultural o por nuevos chistes que apelan al doble sentido.

Tras 35 años de representaciones, el papel del Conde Drácula ha sido interpretado por destacados actores chiapanecos, siendo el más sobresaliente Carlos Cruz Lara (quien ya falleció desde hace años). En esta ocasión el papel recae en el actor Gibrán Solar, quien ya lleva una trayectoria sobresaliente en el teatro independiente y ha realizado estudios sobre la dramaturgia.

De acuerdo al propio Gibrán, en entrevista para este medio, destacó que el papel lo obtuvo después de que la producción tuviera discrepancias con el actor que ya tenía el personaje de Drácula, y tras un mes de venir ensayando, Solar confiesa estar emocionado y contento por esta interpretación.

Para esta interpretación Gibrán Solar, confiesa que está retomando la interpretación de varios actores que han interpretado al vampiro más famoso, siendo Bella Lugosi, Christopher Lee y Germán Robles, sus estandartes.

Desde hace varios años, la obra es dirigida por Aaron Vite Grajales, quien ha visto de cerca el proceso, evolución y adaptación del libreto a nuestro acontecer. En entrevista, el director explica que la obra maneja tres ejes de comedia conjuntadas de manera orgánica: la comedia situacional, la comedia lingüística y la comedia gráfica.

En cada una de las interpretaciones, Vite esclarece que el texto (guion original) es un pretexto para reflejar la situación política, social, cultural y alguno que otro chiste de la farándula. Si bien es cierto, la mayoría de los espectadores conocen de antemano parte del argumento de la obra, lo novedoso recae en la espontaneidad y naturalidad para reflejar las situaciones chucas de nuestra propia sociedad.