Entre árboles de primavera, roble, cedro y caoba crecen las plantaciones de cacao de nuez blanca de Finca Don Jorge, un proyecto agrícola de 110 hectáreas ubicado en Tapachula que combina producción, conservación ambiental y diversificación del campo.
El titular de la Secretaría del Campo (Secam), Marco Antonio Barba Arrocha, recorrió esta finca acompañado de su esposa, Verónica Morales Cruz, y del coordinador de Financiamiento y Comercialización Agropecuaria y Agroindustrial, César Rodríguez Márquez, donde conoció el trabajo desarrollado por el equipo que lidera en el campo don Gabriel López Reyes.
Durante la visita, guiada por Christopher Cárdenas, se informó que Finca Don Jorge cuenta con 60 hectáreas de cacao actualmente en producción, mientras el resto de la superficie permanece en etapa de desarrollo. Su principal cultivo es el cacao de nuez blanca, considerado una de las variedades más apreciadas por su calidad y características.
Barba Arrocha destacó que proyectos de este tipo reflejan la capacidad de los productores chiapanecos para impulsar esquemas agrícolas que aumenten el valor de sus cosechas, protejan los recursos naturales y permitan llegar a mercados más especializados.
El sistema productivo integra el cacao con especies forestales maderables que proporcionan sombra natural a las plantaciones y contribuyen al equilibrio del entorno. A este esquema se suman la producción de vainilla Planifolia y Pompona, miel de abeja y el aprovechamiento responsable de recursos forestales.
Gabriel López Reyes explicó que Finca Don Jorge surgió tras la reconversión de antiguas áreas dedicadas al café robusta hacia un cultivo con mayor potencial comercial. Actualmente producen cacao fermentado en grano, destinado a mercados especializados de Asia y Europa.
El proyecto, denominado originalmente “Yacao”, que significa “adorar el cacao” en un vocablo Maya, mantiene un vínculo con la historia del Soconusco, una región donde este cultivo formó parte del intercambio comercial y cultural desde tiempos ancestrales.
Actualmente, la finca genera 45 empleos directos en campo y alrededor de 80 fuentes de trabajo, al considerar actividades complementarias relacionadas con servicios, construcción y carpintería.
La Secam destacó que experiencias como Finca Don Jorge fortalecen la presencia del cacao chiapaneco en nuevos mercados y confirman el valor de combinar conocimiento productivo, conservación y desarrollo rural.
